Inversiones en Activos Tangibles y de Capital Riesgo

Inversiones en Activos Tangibles y de Capital Riesgo

Aconsejamos a nuestros clientes particulares y corporativos que diversifiquen su patrimonio global invirtiendo una proporción considerable en activos tangibles. La manera más habitual de empezar a invertir en activos tangibles es adquirir un inmueble residencial o de oficinas, seguido de inmuebles adicionales a fines de inversión. Pero los bienes inmobiliarios no son el único objetivo de inversión interesante en activos tangibles: también aconsejamos invertir en terrenos rústicos, reservas de oro u otros metales preciosos, inversiones diversificadas de capital riesgo, arte y automóviles o relojes de lujo. Estas inversiones no son tan líquidas como las inversiones financieras o los contratos de seguros. A cambio, ofrecen unos rendimientos sostenibles y estables, ideales para la planificación financiera a largo plazo de patrimonios familiares e inversiones empresariales. Además de unos ingresos atractivos, las inversiones tangibles suelen presentar una correlación negativa con las inversiones financieras, por lo que contribuyen a estabilizar el valor de una cartera en épocas de crisis financieras o geopolíticas.

Atlantic Financial Group ayuda a clientes privados e institucionales a invertir, desinvertir y gestionar activos tangibles no cotizados. Identificamos objetivos de inversión con un sólido historial y que no estén directamente relacionados con los mercados financieros. Nuestros clientes eligen si prefieren invertir directamente, a través de una estructura específica en su nombre, o indirectamente, utilizando nuestra cartera de activos existente.

Inversión directa a través de una estructura específica:

La primera etapa del proceso de inversión es establecer un mandato discrecional de compra/venta basado en las preferencias concretas del cliente. Ofrecemos apoyo fiscal y jurídico específico y optimizado que tenga en cuenta la situación personal y profesional del comprador o el vendedor. Nos encargamos de la coordinación con los distintos expertos implicados en la transacción, como notarios, contables, bancos, aseguradoras y especialistas inmobiliarios.

La segunda etapa es identificar los activos que más se adecuan a las necesidades del cliente. La búsqueda se realiza dentro de la amplia red de socios comerciales de Atlantic Financial Group y solamente elegimos objetivos de inversión procedentes de fuentes fiables.

La etapa siguiente es ayudar al cliente a obtener financiación, de ser necesario, y negociar las mejores condiciones posibles. Una vez cerrada la transacción, podemos realizar un seguimiento de la inversión a lo largo de los años, preparar informes periódicos y diseñar una estrategia de liquidación más adelante.

Inversión a través de nuestra cartera de activos existente:

Es posible que nuestros clientes decidan invertir en nuestras estructuras existentes en Luxemburgo, que cubren distintas áreas de competencia, sobre todo de Europa y Norteamérica. Cada estructura constituye una cartera diversificada de inversiones principalmente directas. A veces podremos invertir a través de fondos de inversión especializados:

  • Capital riesgo de tecnología: participación en el capital social de empresas no cotizadas.
  • Inmobiliarios: inmuebles comerciales.
  • Agricultura: inversiones en empresas y actividades del sector agrícola con una trayectoria demostrada.
  • Materias primas: metales preciosos y materias primas agrícolas.
  • Medio ambiente, sostenibilidad y buen gobierno: empresas y proyectos en el área de la responsabilidad social y medioambiental y la sostenibilidad.

Un equipo de expertos en cada campo se reúne mensualmente para revisar y validar nuestra cartera de inversiones y encargarse de la diligencia debida reforzada para los nuevos proyectos.

Todos los clientes pueden solicitar información completa sobre las inversiones, el proceso de inversión y las comisiones de gestión. Parte de los incentivos del equipo está asociada a la rentabilidad de los instrumentos.

Los activos incluidos en las distintas carteras de inversión son intrínsecamente poco líquidos y deben considerarse como inversiones a largo plazo (de 7 a 10 años).
Dado que la tributación de los rendimientos de los activos tangibles está sujeta en general a la regulación del país donde se encuentran dichos activos, el régimen fiscal de las distintas inversiones podrá variar. Nuestro equipo de expertos tratará de minimizar estas consecuencias tributarias, teniendo en consideración la situación legal y fiscal de cada inversor.